Aún recuerdo cuando se fue..un sábado extraño, frío y solo.. esa madrugada no pude dormir... de mi cuarto veía la luz de la sala prendida y el reloj marcaba las 3am.. mis ojos seguían llorosos y en el segundo piso todo era silencio, no sabia si ella estaba despierta, intentando dormir en el cuarto de huéspedes, pensando en él...
A las 5am salí de mi cuarto baje a la sala. él ya había empezado a tomar el desayuno, tenia sus maletas en la puerta y el boleto de avión en su bolso de viaje. Bastó mirarlo y que me mirase para que me abrazara llorando
-Papá cuidate por favor.. - Susurré.. mis palabras entrecortadas hicieron que me abrazara más fuerte
Callados esperamos al taxi, empezaba a garuar.. era un alivio que lluviese y las gotas se mezclaran con mis lágrimas. Hablaba de cosas sin importancia, con tal de llenar ese vacío entre los dos, nunca quiso que lo vea llorar.. y hacia todo lo posible para lograrlo.
Llegó el taxi, me abrazo rápidamente, una lágrima mojó mi pijama, lo mire desconcertada y sonreí confundida, no quería que me vea triste.. ese viaje era para él un respiro de todo, del trabajo, de nosotros, de ella..
Los días sin él pasaron lentos, mamá cambiaba de tema cada vez que lo mencionaban.. cada vez que alguien preguntaba por él.. decía un simple: está bien. Y punto. Nadie volvía a preguntar algo más..
No recuerdo cuantas veces me quede dormida llorando, pensando si pronto llegaría una solución.. una manera de arreglar todo lo que se estaba derrumbando.
Llegó el 21 de enero.
Le dije a mi mamá que iría con mi hermano a recogerlo, me daba poca importancia si ella iba o no, no es que no la quisiera, la amo, pero adoro más a mi papá y no quería más problemas de los que ya enfrentaba. Sorpresivamente me dijo que nos llevaría, tenía tramites que hacer en la San marcos y podía dejarnos en la puerta del aeropuerto...
Al llegar la espera se hizo infinita.. no le pregunté nada pero ella no fue a hacer algún trámite, se quedo con nosotros esperando verlo llegar...
En la pantalla anunciaron que su vuelo ya había aterrizado, me llegó un sms de él diciendo lo mismo, una hora después lo vi llegar con sus maletas.. corrí a abrazarlo seguida de mi hermano que hizo lo mismo, ella se quedo metros atrás.
Cuando estuvieron frente a frente , pensé que no se mirarían que no cruzarían palabras, que el iba a llegar a casa agarraría sus cosas y se iría a un hotel, dándole tiempo para que ella haga sus maletas, llamara a sus padres y se fuera..
Pero nada de esto pasó, el silencio, las frías miradas, eso bastaba para decirnos, a mi hermano y a mi, que todo seguiría igual, la indiferencia por una semana y todo quedaría en el olvido.
Una semana después
Todo lo anterior parece tan irreal..en las reuniones, en las fiestas, siguen siendo la pareja feliz cuya relación nunca se derrumbó, pero en la casa aún les cuenta intercambiar palabras.
Nada puedo hacer ya me acostumbre es por eso que el caparazón existe, es por eso que mi personalidad es como es. Las mascaras que tanto menciona mi mamá puede que existan.
Mil mascaras he aprendido a crear, gracias a sus acciones, pero me cansé de eso.
Pero fuera de eso, hoy entiendo mi burbuja también es una máscara.. la más fuerte de todas, la que me brinda protección, me cuida y me protege de todas las discusiones que en mi entorno puede haber.
Podré quemar las otras máscaras que intentan apropiarse y mezclarse en mi vida, pero mi burbuja seguirá conmigo hasta ver que el mundo que yo creé no es tan perfecto como el verdadero
Mi burbuja dejará de existir, solo cuando vea al mundo real como mi mundo ideal..